La mujer que hace a los hombres desear hablar español, volcó al público torreonense en un sinfín de emociones que la Laguna jamás había experimentado. Shakira, la cantante latinoamericana más famosa en el planeta, consiguió con mucho más que un simple movimiento de caderas que más de 15 mil personas vibraran al ritmo de su música y talento.
En punto de las 21:35 horas las luces del inmenso escenario que ha acompañado a la colombiana por más de un año en su gira “Fijación Oral”, se apagaron totalmente; el público estalló en gritos de emoción e incertidumbre, que rápidamente se convirtieron en alaridos de satisfacción y alegría ante la aparición de su ídolo.
“¡Buenas Noches Torreón!”, tres palabras que enloquecieron a la multitud, después cantos árabes de su inconfundible voz, pero su figura, su exquisita imagen, era aún una incertidumbre para los presentes, segundos después el estadio quedó iluminado completamente y Shakira se convirtió en un ser visible, casi palpable para sus seguidores.
Aquellos primeros minutos se convirtieron definitivamente en un sueño hecho realidad, la mayoría de los presentes, apenas podía creer que la artista internacional realmente estaba pisando tierra coahuilense. Era cierto, Shakira interpretaba para ellos “Estoy Aquí”, precisamente la canción que le abrió las puertas en México y con la que comenzó a cosechar éxitos.
“Muchas gracias Torreón, gracias por recibirnos, por estar aquí, por permitirme regresar a este hermoso país que yo siento como mi casa, esta noche nos espera algo especial a todos… Torreón esta noche soy toda tuya”.
Y así fue, la cantante derrochó la energía y pasión suficientes para cautivar a los torreonenses, su concierto fue una especie de manjar que a cada bocado se vuelve más delicioso y adictivo.
El show fue un viaje a través de la historia de Shakira, recorriendo desde “Pies Descalzos”, su primer disco, haciendo una significativa parada en “Dónde Están los Ladrones”, sin dejar de lado “Servicio de Lavandería”, del cual interpretó alrededor de seis canciones y vagamente estacionándose en su “Fijación Oral”.
Un concierto que duró solamente una hora 45 minutos, pero que forma ya parte de la historia de Torreón.
Con sabor lagunero
A pesar de que su concierto es exactamente el mismo en cualquier lugar que se presenta, éste fue un tanto diferente, por principio Shakira apareció luciendo una delicada cabellera lacia, y las canciones que le arrancaron más sonrisas no fueron “Inevitable” o “Antología”, como sucedió en Monterrey hace siete meses.
Para los laguneros fueron más especiales las canciones “No”, “Ojos Así” y “Pies Descalzos”, las cuales interpretaron a todo pulmón, al grado de conmover a la colombiana y arrancarle en repetidas ocasiones un “gracias, ustedes son el mejor público que cualquiera pudiera tener”.
Aunque fue de extrañar que Shakira, de entre todos sus espectaculares bailes omitiera uno en especial, el que conmueve al público hasta las lágrimas cuando interpreta “No”, enfundada en un inmenso vestido rojo, que llega a cubrir gran parte del escenario; se desconoce el motivo, pero Torreón no tuvo la fortuna de verla desvanecerse entre esos más de 30 metros de tela.
BUMERAN
- Sorprendente: “Hips Don´t Lie”.
- Alucinante: “La Tortura”.
- Emotivo: “Inevitable”.
- Amor: “Día de Enero”.
- Gracias al público por responder el bumerán.
LA NOTA...
Nostálgica: la cantante no pudo evitar mostrar algo de melancolía porque este es uno de los últimos conciertos que realiza con su gira mundial.
Inigualable: sin duda alguna el mejor momento del concierto se da cuando se hace acompañar de seis bailarinas para deleitar a todos con belly dancing.
Entre el público: se encontraban Pablo Montero, Astrid Casal, esposa de Jorge Zermeño, y su hija Nayla, también Nuestra Belleza Coahuila, Areli Astorga, todos torreonenses.
Final: Shakira despide su tour el próximo 30 de mayo en Monterrey, y hará antes un concierto gratis en el Zócalo de la Ciudad de México.