Prometió lo mejor y cumplió. La cantante ofreció un show espectacular, tal como lo había prometido. Sin duda, este será uno de los mejores conciertos de los que se han ofrecido en el país
Camisetas, fotografías, vinchas, discos y DVD pirateados. Caos vehicular, venta de bolsas negras, tamaño “medio jardín” para la lluvia porque en la entrada estaban decomisando las sombrillas… los alrededores del estadio Jorge “Mágico” González eran un mercado completo, y todo respondía a un nombre: Shakira.
La noche del lunes 6 de noviembre quedará marcada en la mente de muchos salvadoreños como la noche en que presenciaron uno de los mejores conciertos ofrecidos en el país.
El reloj marcó las 7:00 de la noche, todas las locaciones poco a poco se iban agotando y al filo de las 8:15 de la noche las luces del estadio se apagaron y el monstruo de escenario se iluminó, con más de 220 luces multicolor, mostrando a Armand DJ, el encargado de preparar el terreno para Shakira.
Su intervención entretuvo sin cautivar a la gran masa de espectadores que esperaba la aparición de la colombiana.
En tribuna alta, agentes policiales trasladaban a tribuna baja a aquellos que no habían alcanzado asiento en esa locación, aduciendo que podía resultar peligroso para la integridad de alguno de los asistentes.
“Para qué pagué 40 dólares, si estos policías me bajaron al de $30”, decía uno de los que fue trasladado de la tribuna alta a la baja.
“¡No seás p#$%&, este es el de $70!”, le contestó su amigo. “¿Má? ¿Y cuál es la diferencia vos? Aquí apenas la voy a ver”. Y entre estos dos estaban los periodistas. Ni modo, a ver las pantallas, que por suerte eran muy buenas.
Lo prometido es deuda
“Estoy aquí” abrió el espectáculo de Shakira, quien apareció ataviada con un sencillo pantalón negro, una corta blusa marrón y los pies descalzos.
Gritos, aplausos. En resumen, euforia total que perduró a lo largo de la presentación de la cantante. “Te dejo Madrid” siguió en la lista, luego “Don´t bother”, canción que dedicó a “todos aquellos jóvenes que buscan la paz”, manifestó.
Por un momento desapareció del escenario y volvió acompañada de dos guitarristas para interpretar “Antología”. A estas alturas, la amenaza de lluvia había desaparecido y el cielo dejó ver una redonda luna que acompañó las canciones de Shakira durante el resto del concierto.
“Llegó la hora de mover el esqueleto”, anunció la cantante y los primeros acordes de “La tortura” estallaron en el estadio. La satisfacción en el público era visible.
Después de “No”, Shakira cantó “Suerte”, en cuya interpretación aprovechó para acercarse al público, caminando por una pasarela habilitada al extremo derecho del escenario.
Shakira se despidió del público salvadoreño con su más reciente éxito “Hips don´t lie” en medio de una lluvia de papeles de colores.
La colombiana regaló a los salvadoreños un viaje por sus más grandes éxitos en un espectáculo de gran calidad, con un excelente juego de luces y músicos en vivo, sin faltar los famosos movimientos de cadera. Prometió un espectáculo de altura y lo cumplió, en definitiva, Shakira no miente
El repertorio
“Estoy aquí”
“Te dejo Madrid”
“Don´t bother”
“Antología”
“Inevitable”
“Si te vas”
“Obtener un sí”
“La tortura”
“No”
“Suerte”
“La pared”
“Un día de enero”
“Pies descalzos”
“Ciega, sordomuda”
“Ojos así”
“Hips don´t lie”