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Cuestión de caderas y tapones sin fin
Show. La música electrónica recibió a los miles de fanáticos; Papolo Sonoro fue el encargado de abrir como telonero
SD. La deslumbrante cantante colombiana Shakira instaló desde la mañana de ayer en el Estadio Olímpico tres furgones inmensos (especie de casa rodante) para desde ahí tener todo controlado. El primero, exclusivo para su descanso, era bastante similar a una habitación de un hotel cinco estrellas, donde la cantante estuvo un buen rato en total tranquilidad, y los otros: uno solo para el vestuario y el otro para maquillaje.
Desde las 4:00 de la tarde comenzaron a acreditar a la prensa en un lugar cercano al propio evento, cuando justo a esa hora comenzaba a entrar el público.
La mayoría de los colegios de la capital, que hicieron un receso en las clases desde ayer -un día de tranques infernales en las avenidas- hasta el 8 de enero del 2007, tenían como casi único tema en los adolescentes y niños, el del esperado encuentro con la joven artista que puso de moda el movimiento de caderas y busto.
Desde temprano hubo música electrónica en el ambiente, a manera de recibimiento de los miles de espectadores, y luego Papolo Sonoro y su grupo fueron los encargados de servir de teloneros de la colombiana con casa en La Romana.
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