NUEVA YORK.- Con una espectacularidad digna del mejor de los musicales de Broadway y una energía como el más intenso de los conciertos en la historia del Madison Square Garden, se llevó a cabo la 7a Entrega Anual del Latin GRAMMY la noche del pasado jueves, que tuvo en Shakira a su máxima ganadora con un total de cuatro gramófonos, y en las actuaciones de Wisin y Yandel, Maná y Juan Luis Guerra y los Fania All Stars como lo más emotivo de la ceremonia.
Manzana latina
Desde el boom de la salsa en los años 70, Nueva York no se había sentido tan latino como en esta ocasión en que el Madison Square Garden se impregnó de salsa, pop, regional mexicano, ranchero, reggaetón, norteño y rock, pero sobre todo de ese calor y sabor que solamente los latinos pueden provocar.
Y precisamente fue mucho calor y amor el que le demostraron a Shakira las más de 12 mil personas asistentes a la legendaria arena, provocando que fuera la artista más ovacionada de la noche y que su nombre fuera coreado cada vez que se mencionada en las nominaciones.
Al final de la noche la colombiana se llevó a casa cuatro de sus cinco postulaciones (Grabación del Año, Album del Año, Canción del Año, Mejor Album Vocal Pop Femenino), además de que su disco Fijación Oral Vol. 1 también se hizo acreedor a la Mejor Ingeniería de Grabación para un Album.
Quizá ese amor apasionado del público fue lo que motivó a Shakira a mencionar en sus agradecimientos algo más allá del clásico "los quiero mucho, sin ustedes no sería nada", y en su lugar transmitir a los latinos radicados en Estados Unidos un sentimiento de apoyo y solidaridad, sin importar que se metiera en terrenos políticos.
"Quisiera dedicar este premio a todos los latinos del mundo, pero especialmente a los de aquí de Estados Unidos que como yo tuvieron un sueño. Lo único que ellos necesitan es, como dice Juan Luis Guerra, una visa para un sueño. Espero que los latinos reciban el reconocimiento del Estado y que les otorgue esa visa", comentó la colombiana, para de inmediato recibir una gran ovación.
Con un premio menos que Shakira, aunque celebrados también calidamente, los puertorriqueños de Calle 13 salieron victoriosos en las tres categorías en las que estaban nominados (Mejor Nuevo Artista, Mejor Album de Música Urbana y Mejor Video Musical Versión Corta) dejando en claro que son el grupo del momento en el género del reggaetón.
Después de la presentación de los conductores Lucero y Víctor Manuelle, quienes hicieron una gran mancuerna, la puertorriqueña Adamarí López apareció sobre el centro del escenario para llevarse una emotiva ovación de pie, a la que ella respondió con palabras de agradecimiento, al igual que por el apoyo de la gente cuando estuvo enferma. Fue entonces que anunció el primer número de la noche: Shakira.
Con un elegante vestido negro de noche, sentada en un banco y acompañada tan solo por el piano, la colombiana interpretó su tema La pared, para posteriormente presentar a su cómplice musical de este año, Alejandro Sanz, quien acompañado de su banda cantó su nuevo sencillo A la primera persona.
Con Shakira y Sanz presentes en el mismo lugar, la gente no los iba a dejar ir sin interpretar uno de los temas más sonados del año, La tortura, que puso a bailar a los asistentes del Madison Square Garden desde el mismo inicio de la ceremonia.
El espectacular escenario hecho para tan especial ocasión semejaba una representación del famoso Times Square, con pantallas de todos tamaños por doquier, miles de luces y unas estructuras que simulaban los espectaculares edificios que caracterizan La Gran Manzana.
A Shakira y Sanz le seguirían la mexicana Ana Gabriel acompañada de mariachi, y posteriormente una intervención de la cantante neoyorquina de origen boricua Millie Quezada, que acompañada del alcalde de la ciudad Michael Bloomberg (quien tuvo oportunidad de practicar su español) realizó una breve semblanza de la presencia latina en Nueva York, en donde una de cada cuatro personas es latina.
El italiano Andrea Bocelli fue escuchado con admiración y respeto con su interpretación de temas de reconocidos compositores clásicos mexicanos como Bésame mucho (Consuelo Velázquez), Somos novios (Armando Manzanero) y Amapola (Miguel Fleta). Para entonces, Joan Sebastián, Gilberto Santa Rosa, Calle 13, La Oreja de Van Gogh y Shakira ya habían recibido premios.
Uno de los primeros momentos espectaculares de la noche llegó con la presentación de Thalía, que para su tema Seducción ella y su grupo de bailarines se vistieron a la usanza renacentista, haciendo un número tan vistoso, que al final del mismo la mismísima Jennifer Lopez le comentó a Marc Anthony: it was good ("estuvo bueno").
El ambiente fue en aumento, y para cuando llegó el turno de Maná, primero solos y después acompañados por Juan Luis Guerra en la interpretación de su nuevo sencillo Bendita tu luz, las ovaciones ya eran de pie.
Y si con Maná se sintió vibrar el Madison Square Garden, con la llegada de los reggaetoneros Wisin y Yandel, Tonny Tun Tun, Ivy Queen y Héctor El Father, el lugar parecía moverse a ritmo de los sonoros beats y la potente interpretación del tema Noche de entierro.
Después de la intervención de Joan Sebastián, y de que al momento de entregar el premio a Mejor Canción Tropical, Galilea y Recodo no encontraran el sobre con el nombre del ganador, el legendario Miguel Bosé presentó a la Persona del Año del 2006, Ricky Martin, quien primero interpretó sus temas Tu recuerdo y Pégate, y después recibió el reconocimiento de manos del español.
"Este premio lo dedico a todas esas almas que no sobrevivieron a la estúpida industria del tráfico humano. Estamos aquí para trabajar por ustedes. Y esos traficantes… ¡estamos en guerra!", dijo Ricky tras recibir su premio.
Gilberto Santa Rosa y Andy Montañéz fueron los encargados en entregar su tercer Latin GRAMMY de la noche a Calle 13 como Mejor Album Urbano, en tanto que la actriz española Paz Vega y su paisana Paloma San Basilio hicieron lo propio con Shakira en la categoría de Mejor Album del Año.
El fenómeno pop del momento, RBD, puso a gritar a los jóvenes asistentes al "Jardín" con su tema Tras de mí, mientras que Marc Anthony fue el elegido para entregar el último premio de la noche, Grabación del Año, que fue también para la colombiana Shakira.
Para el cierre, el Latin GRAMMY no podía despedirse de Nueva York sin hacer un homenaje a uno de los géneros latinos más populares que tuviera en esta ciudad su cuna: la salsa, para lo cual subieron al escenario un combinado de artistas puertorriqueños como Gilberto Santa Rosa, Tito Nieves, Andy Montañéz y Johnny Pacheco, para interpretar temas clásicos del género como Quimbara, Idilio, El cantante, Conciencia, Vivir sin ella, Verano en Nueva York y Mi gente.