En Barranquilla se baila ¡así!
Cerca de 50 mil personas disfrutaron de tres horas y media de show.
Shakira y Joe Arroyo, juntos, cerraron la noche barranquillera.
Por
Sergio Villamizar D.
Enviado Especial
Colprensa Barranquilla
"En Barranquilla se queda Shakira a gozar", fue el coro con el cual, Shakira, junto a sus artistas invitados, cerró su concierto especial a la medianoche del miércoles, y el primero de la gira colombiana que seguirá por Bogotá y Cali.
Ante más de cincuenta mil personas y en compañía de artistas como Los Hermanos Zuleta, Jorge Celedón, Checo Acosta y Joe Arroyo, la cantautora barranquillera presentó el espectáculo con el cual ha recorrido España, Estados Unidos, parte de Centroamérica, Venezuela y ahora llega a Colombia.
Sus coterráneos respondieron, además muchos colombianos viajaron desde ciudades aledañas para no perderse el show. Incluso, la empresa privada y personajes de la política local con aspiraciones electorales, adquirieron un importante número de entradas para obsequiarlas dentro del pueblo del Atlántico.
El obsequio de parte de esta boletería incluía transporte desde municipios cercanos a Barranquilla y su respectivo retorno, lo que facilitó la movilidad de buena parte de los seguidores de Shakira, que no cuentan con los recursos necesarios para asistir a un evento de esta magnitud.
Era una fiesta especial, pues todos los fondos obtenidos en este concierto serán destinado al Colegio Fundación Pies Descalzos, que se construirá el próximo año en el corregimiento La Playa, muy cerca de Barranquilla.
Pero además, Shakira aprovechó para crear un espectáculo variado, con algunos de los artistas del caribe Colombiano más representativos, a quienes ella misma presentó en escena, empezando por el joven vallenato de Jorge Celedón, la cumbia de Checo Acosta y Los Hermanos Zuleta, desde las 8:30 de la noche y cada uno con 20 minutos, como preámbulo al show de la artista pop. Joe vendría más adelante.
Pasadas las diez de la noche, un telón negro transparente cubría parte del escenario, para darle paso a los siete músicos que la suelen acompañar en escena, y de un momento a otro, delante del telón, hace su aparición Shakira, interpretando Estoy aquí, un clásico ya dentro de su extenso repertorio.
No había tanta parafernalia en el escenario, como sucedió en el Tour de la Mangosta, pero gracias a un estupendo juego de luces y las proyecciones de video, tanto en el telón como en la pared del fondo en el escenario, hacían de este un espectáculo visual inolvidable.
Tal es la calidad de la artista, su magia y carisma, que no requiere de muchos efectos para destacarse como la diva del pop, demostrando en Colombia por qué su espectáculo ha sido considerado como uno de los mejores tours pop del año en el mundo.
Fue un espectáculo, de noventa minutos, de solo canciones en español, salvo Hips don't lie, retomando canciones de álbumes como Pies descalzos, Dónde están los ladrones, Servicio de lavandería y los dos volúmenes de Fijación Oral.
A mitad del show un fallo de luz hizo detener el espectáculo, minutos que utilizó Shakira para cambiarse, despojarse de la camisa y pantalón negro suelto, para usar el vestido largo rojo que estrenó en la entrega de los Premios MTV Latinos para interpretar No.
El vestuario fue variado, luego paso a una falda fucsia con un brassier decorado con diminutas piedras, más adelante retornó al pantalón negro y un chaleco brillante, para terminar con un vestido de carnaval sensacional.
Al fin y al cabo, estaba en casa, donde se vive de carnaval.
Noventa minutos de puro español
Fueron 90 minutos de show de Shakira, más corto de lo esperado, para darle paso a un cierre de la noche al mejor estilo barranquillero, con una parranda total en el escenario.
Los músicos de Shakira se unieron a la orquesta de Joe Arroyo, quien subió al escenario con cierta dificultad, para interpretar algunas canciones de su extenso repertorio, junto a la estrella de la noche.
Te olvidé, himno del Carnaval de Barranquilla, y La rebelión, fueron las más coreadas, antes de la presencia en el escenario, de nuevo, de Poncho Zuleta, Checo y Celedón, quienes a un solo coro, cerraron el evento con la interpretación de En Barranquilla me quedo, otro de los clásicos de Joe Arroyo.
Hoy el turno es para Bogotá, donde se espera que el espectáculo de la artista dure los 120 minutos prometidos.