Los Pasos Musicales De Shakira
Hoy, Shakira tiene que andar por la calle en medio de mucha gente que la admira y escucha. Tiene que sonreír, saludar y detener su camino, cada vez que los fans, sus fans, le reclaman en la calle un autógrafo o tan sólo le piden que interprete un trocito de una de sus canciones que suenan insistentemente en la radio.
Ayer, cuando tenía ocho años y mi vida infantil viajaba en los mares de los sueños, me dedicaba a rasguñar mis cuadernos y hasta le pedía una máquina de escribir al Niño Dios para empezar a plasmar unos escritos que me salían del alma. Recuerdo que mis padres me impulsaban para que no dejara de hacerlo y seguramente por eso continúe escribiendo mis sentimientos .
Ahora, Shakira voltea a mirar las páginas de su vida, 19 en total, y descubre que tiene que doblar con sumo cuidado aquella que plasma el instante en que decidió venirse a Bogotá para, de una vez por todas, encaminar su carrera artística. Fue un momento, indiscutiblemente, crucial para la artista porque con su partida de Barranquilla dejó atrás a su novio de toda la vida y empezó a apoderarse de su entorno un mundo distinto, lleno de contrastes y pensamientos encontrados.
Al cumplir ocho años ya tenía escrita mi primera canción, Tus gafas . Era un simbiosis de la vida, desde luego vista desde el prisma de una pequeña que sabía en el fondo que iba a ser famosa, que se iba a enfrentar con muchísimo público y que iba, no sabía cómo, a lograr sus objetivos. Tal vez, por eso me dediqué a la música, a la danza y a presentarme en cuanto concurso musical se realizó en el colegio La Enseñanza y en el resto de mi ciudad natal .
Actualmente, la barranquillera está convencida de que su encuentro con Bogotá fue decisivo para golpear en la puerta de su sensibilidad. La misma que aunque estaba a medio abrir antes de su llegada, no le dejaba ver claramente sentimientos, emociones y situaciones de sus amigos, su familia, y el anónimo de la esquina. Ante un nuevo panorama: una sensibilidad viva que le alcanzó para hacer Pies descalzos, un disco más honesto porque, como dice ella, hizo música y letra a su gusto con la seguridad de que era una rockera empedernida.
Al cumplir trece años lancé mi primer disco, Magia . Al cumplir 15, salió Peligro y con el tema Eres competí en el Festival de Viña del Mar, entre más de cien concursantes. Al final, quedé tercera y con el título de la artista más popular. Y aunque salí por la puerta grande en Viña, mi segundo disco no funcionó porque estaba lleno de errores: entre ellos el afán por salir al mercado. Por eso, me estanqué un poco y me dediqué a la actuación, como protagonista de El oasis . Fue como irme de excursión por otro camino artístico en busca de la renovación del espíritu .
En estos momentos, Shakira acaba de regresar de Los Angeles, donde se presentó en un concierto en vivo ante los discjockeys más importantes de Estados Unidos y Puerto Rico. Allí, la cantautora se convenció por completo de que la música late en ella como su corazón y sintió, segundos antes de salir al escenario, que su compromiso con la canción es más fuerte cada día. Allí mismo, se dejó venir con los temas, sus temas, que están pegados en Miami, México, Puerto Rico, Perú, Ecuador, Chile, Venezuela y, claro, Colombia: Estoy aquí, Un poco de amor, Pies descalzos, Pienso en ti, Antología y Si se quiere se mata.
Lo de ayer fue pura composición y letra al mismo tiempo. Lo de hoy, en cambio, es letra del espíritu que después de estar totalmente definida se le pone música. Sin plagiar, como insinuaron algunos. Sin copiar, porque es muy difícil que entre millones de temas que se escriban algo no coincida con otra canción, sin uno proponérselo. Eso suele suceder .
Hoy, Shakira concluye que no es el instante para hacer balances, porque hasta ahora ha recorrido solamente un 10 por ciento de su destino. Su brújula apunta, eso sí, hacia un norte que implica un desarrollo musical diario para no caer en la mediocridad. Y apunta, además, hacia los conciertos en Medellín, Bogotá y Cali, el 28 de febrero, el 1 y 2 de marzo, respectivamente. Mientras tanto, seguirá capoteando esa fama que la confunde, porque si bien he luchado para todo esto, sinceramente no logro medir la dimensión de mi trabajo actual. No sé si reír, llorar, celebrar... No sé, tal vez escriba una canción con esta coyuntura que me ronda.